
Al arribar como nuevo
tras un periodo de asueto
traigo una que, os prometo,
os va a molar un huevo.
Con su carita de pava
y su mirada inocente,
asi mismo, tal cual, de frente,
contra el muro la entabicaba.
Magro, poemas y rocanró.


Yo no se qué le hace gracia
mas si la hallo en tal postura
va a notar una cosa dura
que hace poco estaba lacia.

Mas es de idea fija
al colocarse al través
pues aqui está otra vez
mirando para Lebrija.








